Recurriendo a la ecología
moderna, vamos a definir al medio ambiente
desde un punto de vista
biocentrista,
pretendiendo llegar con sus líneas a un
nuevo pensamiento universal, determinando y apostando
por la defensa de
la vida y la importancia que cada organismo tiene para la
existencia vital en
el planeta. Esto determina que cada organismo está
interrelacionado con los demás, formando entre
todos el entramado de la vida tal como la conocemos.
Trataremos de dejar a un lado la idea del
antropocentrismo,
que consistía en otorgar al hombre el estatus de ser el centro del universo.
Puesto que en un principio la ecología le atribuía al
hombre el calificativo “de dueño y señor” de todo lo que
le
rodea. De
ahí que se dividiese al medio
ambiente en dos componentes:
El medio físico o
natural:
eran todos aquellos elementos ajenos al hombre tengan o
no tengan vida.
2- El
medio humano o socioeconómico:
que compre al mismo ser humano y sus realizaciones.
Abarca el asentamiento humano en todas sus variedades,
las formas de explotación económicas y en general
cualquier explotación del espacio.
Por tanto desde el biocentrismo, se denomina medio
ambiente al
conjunto de elementos
tanto
vivos o
bióticos, como inertes
o
abióticos
que cohabitan en nuestro planeta. Desde el hombre,
animales, plantas, lagos, ríos, mares, luz, montaña,
aire, temperatura, etc.
También los aspectos
socioeconómicos
y políticos, son factores que
debemos tener en cuenta a la hora de valorar los
elementos que configuran el medio ambiente, ya que
afectan e influyen en el mismo.
Hay que puntualizar un
poco acerca de lo que medio ambiente significa
desde un punto de vista semántico, nos encontramos con
el significado de la palabra medio entre otros
significados como: " Sector, círculo o
ambiente social ", y respecto a la palabra
ambiente, " aplíquese a cualquier factor
que rodea a un cuerpo ".
Por lo tanto es una
redundancia el
binomio
medio ambiente.
Dos palabras distintas, con el mismo
significado.
Desde el punto de vista
de la conservación medioambiental, es
importante tener presente la regla de las tres “R”. Reducir,
Reutilizar y Reciclar. Siempre se han destacado tres de
ellas, aunque hoy
día se deberían añadir unas cuantas “R” más, que podrían
ser Respeto, Responsabilidad, Recuperar, Respuesta
(o acción en defensa de la Naturaleza), entre otras.
Cada grano de arena que podamos incorporar a esta lucha
en pro de nuestro entorno natural siempre merecerá
la pena.
Los
Tejidos