El clima en nuestro
planeta, viene dado como factor fundamental en los gases que se
encuentran en la primera capa de la atmósfera que envuelve a la Tierra,
han mantenido una temperatura dentro de los límites tolerables, causa de
que la vida se abra paso en el planeta. El dióxido de carbono, que en
otros tiempos anteriores formaba la cuarta parte de los gases que
conforman la atmósfera, consigue que la Tierra se mantenga en una
temperatura propicia para la vida.
Las variaciones de
este componente de la atmósfera, es el causante que está provocando
grandes cambios en el clima terrestre.
Hubo un tiempo en el
que el dióxido de carbono descendió en gran cantidad, lo cual provocó el
descenso de las temperaturas, la Tierra se heló.
Más tarde cuando la
actividad volcánica del planeta favoreció el aumento de dióxido de
carbono, la Tierra se convirtió en un invernadero tropical.
En los últimos 10.000
años los niveles de este gas ha sido constante, con lo cual el clima ha
sido óptimo para el desarrollo normal de la vida en el planeta.
Desde la
era industrial,
el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera ha aumentado en un
tercio. Como consecuencia de ello la temperatura media mundial ha
ascendido 1/2 grado centígrado. Las predicciones de los expertos
anuncian que para el siglo en que nos encontramos el aumento de la
temperatura pueda llegar hasta los 3,5 grados más de la media mundial.
Como consecuencia de este
aumento de la temperatura se empezarán a comprobar como cambian la
distribución mundial de las precipitaciones, se extenderán los desiertos
del planeta y la producción agrícola se verá drásticamente reducida.
Por lo tanto algunos
de estos hechos o bien todos ellos causarán desastres para todos los
seres vivos que habitan el planeta.
En los últimos
30 años el
Ártico
ha perdido el 20% de su masa congelada.
Fuente:
UNED, Química Básica del Medio Ambiente.
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